webislam

Martes 21 Octubre 2014 | Az-Zulaza 26 Dhul-Hiyyah 1435
2127 usuarios en linea | Español English عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=9684

Enséñanos a orar

19/04/2008 - Autor: Hajj Wilfredo Amr Ruiz, capellán musulmán
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

La Sura Al Fatiha, Primera Sura del Quran, es elemento esencial del Salat
La Sura Al Fatiha, Primera Sura del Quran, es elemento esencial del Salat

En el nombre del Misericordioso Creador.

Nada puede acercar más al creyente a Dios que la oración. En ella mente y alma comulgan con el Creador comunicación y espiritualidad.

Muchos comentan admiración sobre la forma y manera que los musulmanes oramos. Diariamente los musulmanes hacemos el Salat, un ritual de oración formal, cinco veces al día. Al amanecer, al mediodía, a la media tarde, en la puesta del sol y al caer la noche los seguidores del Islam entran a la divina presencia dirigiendo en sus rezos alabanzas, peticiones y agradecimientos al Creador. De pie, arrodillados y postrando nuestros rostros Le reconocemos afirmando: “Sólo a Ti adoramos, sólo a Ti pedimos ayuda.” (Qur’an 1: 5) Esta alabanza y petición exclusiva al Creador es la razón principal de la oración. La misma razón que reconoció Jesús el Mesías cuando respondió a la súplica del sediento creyente: “…enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos” (Lucas 11:1). Acto seguido enseñó el Padrenuestro; una oración de alabanza, petición y agradecimiento dirigida sólo al Creador. Como confirma la cita, Jesús no fue el primer enviado a enseñarnos a orar. Juan, quien le antecedió, también había enseñado a orar a sus discípulos. Así también habían enseñado y continuarían enseñando todos los profetas a sus pueblos. La oración es una necesidad manifiesta del creyente que experimentaron hasta Moisés, Juan el Bautista, Jesús y Muhammad. Esto evidencia que nosotros, mucho más vulnerables, tenemos una necesidad aún mayor de la oración. Una comunidad de creyentes que no ora se pierde y fracasa. Tanto en el ritual de oración formal, como en las súplicas diarias que no envuelven el ritual formal (Du’as), el musulmán se vincula en una comunicación real con el Creador.

Contrario a la creencia popular en nuestra sociedad, aclaro que muchas de las formalidades del rezo de los musulmanes no fueron instituidas durante el advenimiento de la profecía de Muhammad. Las formas, comenzando desde las abluciones (lavados con agua previo el comienzo de la oración), el arrodillarse y postrarse tuvieron su génesis en el pueblo creyente mucho antes del nacimiento de Jesús y Muhammad. En la Biblia hebrea y los Evangelios se recogen múltiples formas y contenidos de la oración que lamentablemente se han perdido, como la sublime práctica de la postración en adoración al Creador. Si aún se practica, no lo practican todos; y si lo practican algunos, lo hacen en situaciones muy excepcionales. Las Escrituras Bíblicas evidencian prácticas comunes de la oración: “Entonces Josaphat se inclinó rostro por tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. (2 Crónicas 20:18). Y de sobre cómo oraba Jesús al Creador: “Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú” (Mateo 26:39)

Aspiremos a imitar a los profetas y mensajeros de Dios. Todos ellos desde Adán, Abraham, Moisés hasta Jesús y Muhammad, dirigieron sus oraciones exclusivamente al Creador, a nada ni nadie más. Ofrezcámoslas al Creador junto a nuestros sacrificios, nuestra vida y nuestra muerte. Dios nos instruye reconocer: “Di, ‘En verdad mi oración, el sacrificio que pueda ofrecer, mi vida y mi muerte son para Allah, el Señor de los mundos.” (Qur’an 6:162) El centro de la práctica de fe es la oración, cuya experiencia frecuente resulta en consecuencias terrenales inmediatas ya que: “es cierto que impide la indecencia y lo reprobable.” (Qur’an 29:45) La oración es un instrumento muy real y a la vez milagroso; bien claro y a la vez esotérico; a veces silente y otras audibles; pero en todas circunstancias es recibida y atendida por a quien se dirige; siempre y cuando sea a sólo a nuestro Creador. La oración goza de una dimensión espiritual inmensa y particular: es por un lado sencilla y accesible a todo creyente; y por otro lado, de tal profundidad y significado que obliga los filósofos a humillar su conocimiento.

Anuncios
Relacionados

¿Cuál es el Significado Espiritual del Ayuno?

Artículos - 14/09/2007

Un puente a lo perdurable

Artículos - 02/11/2008

Vida de los compañeros del Profeta (s.a.w.s.) 10

Artículos - 21/09/2001



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

Certificados de calidad: XHTML, CSS, RSS, 508, TABLELESS, WCAG TAW

 

Junta Islámica
http://www.webislam.com/articulos/33357-ensenanos_a_orar.html