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Entendiendo el Islam bosnio: ¿Qué puede aportar al resto de Europa?

Las autoridades europeas deben evitar el uso del principio del divide y vencerás, fomentando las diferencias entre grupos musulmanes en la búsqueda de un Islam moderado y civil

12/12/2007 - Autor: Juan Carlos Antunez - Fuente: Webislam
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Vista de Sarajevo
Vista de Sarajevo

1. Introducción

El Islam fue introducido en Bosnia y Herzegovina por el Imperio Otomano. Desde el año 1463 al 1878 este imperio estuvo presente ininterrumpidamente en el país. Esto hace que la historia del Islam en Bosnia esté en gran manera relacionada con la historia de esta religión en el Imperio Otomano. El estado en el Imperio Otomano, como otros imperios musulmanes anteriores, estuvo organizado en base a un principio de unidad orgánica de autoridad política y religiosa pero, al mismo tiempo, los Otomanos introdujeron una jerarquía sin precedentes de autoridades religiosas, compuesta por ulemas, muftís, mudarris, imanes, así como jueces o qadis y predicadores o jatibs, que estaban directamente bajo la jurisdicción del estado y que, en muchos momentos, fueron funcionarios del mismo. Debido a esta organización en Bosnia hubo muy poca autonomía a la hora de interpretar y practicar el Islam. Las tropas otomanas introdujeron el Islam Sunni, regido por la escuela jurídica Hanafí y por la escuela teológica Maturidi, que eran las oficiales en dicho imperio.

La situación de los musulmanes de Bosnia cambió drásticamente en 1878, cuando los otomanos se vieron obligados a entregar el control del país al imperio Austro Hungaro. Este hecho supuso un auténtico terremoto cultural para el que los musulmanes bosnios no estaban preparados .Después de un periodo inicial de confusión y de dudas acerca de permanecer en el país o de emigrar a otras zona aún bajo control otomano, la mayor parte de los musulmanes decidieron continuar en Bosnia y comenzar a organizarse en el marco del nuevo sistema político. Este proceso fue apoyado e incluso iniciado por las autoridades austriacas que hicieron todo lo posible para cortar los lazos entre los musulmanes bosnios y Estambul. En 1882 el emperador austrohúngaro designo al primer líder religioso musulmán bosnio o Rais Al Ulama. Cinco años después se inauguró la primera escuela para formar a jueces de tribunales de Sharia.

Durante más de 500 años, por tanto, los musulmanes de Bosnia han mantenido la tradición Hanafí, fieles a una versión moderada del Islam, rica en tradiciones locales, tolerante con otras confesiones y totalmente compatible con los valores occidentales. El renacimiento islámico en Bosnia, que comenzó en la década de los setenta y que recobró fuerzas tras el periodo secularista del régimen socialista de Josip Broz Tito, sufrió profundos cambios desde el comienzo de la sangrienta y fraticida guerra que comenzó en el país en abril de 1992. Aquellas partes de Bosnia y Herzegovina bajo el control de las fuerzas serbias, en un principio, y, posteriormente, también en aquellas con supremacía croata, que constituían sumadas alrededor del 75% del territorio del país, fueron “limpiadas” de musulmanes, obligándoles a huir o, todavía peor, masacrándolos. Las mezquitas o cualquier otro edificio que recordase la presencia de esta religión fueron en su mayor parte destruidos . Por el contrario, la libertad de actividades islámicas en la zona controlada por las tropas musulmanas se hizo ilimitada. Cientos de muyahidines, provenientes de la guerra de Afganistán o de países de Oriente Medio o del Norte de África, se enrolaron y lucharon en el lado musulmán en la guerra de Bosnia entre los años 1992 y 1995. Altamente religiosos y motivados, estos combatientes trajeron con ellos una versión específica y particular del Islam, fruto de enseñanzas wahhabíes y posiciones yihadistas, con las que trataron de indoctrinar las mentes de los musulmanes bosnios, teniendo todas las oportunidades para predicar y hacer proselitismo libremente. Las ideas wahhabíes surgieron por primera vez en Bosnia a gran escala. Este radical credo foráneo era totalmente diferente a la versión tradicional y moderada del Islam bosnio. Durante estos años las relaciones entre Bosnia y los países musulmanes, especialmente aquellos de Oriente Medio, se incrementaron a un nivel sin precedentes, así como el número de graduados de estudios islámicos en universidades del mundo musulmán, muchos de ellos en instituciones educativas de Arabia Saudi. La literatura de carácter religioso, la mayoría de ella publicada por las monarquías del golfo, afluyó al país en unas cantidades masivas. Finalmente, el poder económico de la población local se vio prácticamente reducido a nada y las agencias de ayuda humanitaria musulmanas se convirtieron en los únicos artífices del resurgimiento islámico en el país, a la vez que diseminaban su particular visión religiosa. Este apoyo financiero que llegó en gran medida proveniente de Arabia Saudi menoscabó el poder de la bien estructurada y organizada Comunidad Islámica Oficial de Bosnia y Herzegovina.

Hasta el momento, los grupos de ideología radical asentados en Bosnia no han alcanzado su meta de conseguir la islamización de la sociedad bosnia. El país, durante la guerra y los primeros años posteriores a la misma, contaba con las estructuras políticas y de movilización idóneas para haber conseguido la creación de un estado en mayor o menor medida islámico. Sin embargo, la falta de un contexto cultural, social y religioso proclive al cambio de un Islam moderado y tolerante, que miraba en mayor medida hacia Europa que hacia oriente, impidió el desarrollo de un movimiento social serio para transformar la sociedad. No hay que olvidar que el Islam fue usado en Bosnia como un factor de unión y cohesión entre los musulmanes, algo más próximo al nacionalismo que a la propia religión. Los musulmanes bosnios se han encontrado siempre entre los musulmanes más secularizados del mundo, especialmente tras el largo periodo socialista. Todas estas razones han hecho que se hayan producido fricciones entre los musulmanes locales con los seguidores de credos foráneos y que hasta el momento el Wahhabismo no haya conseguido muchos adeptos entre la población local, que según abundantes informaciones se encuentra temerosa de su fundamentalista y radical enfoque de la religión.

Este hecho ha motivado que diversas instancias europeas hayan comenzado a mostrar su interés en el análisis y el estudio de las estructuras y el funcionamiento del Islam en Bosnia y Herzegovina.

2. La Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina

La Asamblea Permanente de la Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina (CIBH) fue constituida el 28 de abril de 1995. El 26 de noviembre de 1997 esta asamblea adoptó una nueva Constitución que constituye la base legal para la actual administración de asuntos islámicos en Bosnia y Herzegovina, heredera de aquella comunidad cuyo primer líder fue elegido en 1882, poco después de la llegada de los austro-húngaros y que constituye la más eficaz y mejor estructurada comunidad islámica de Europa.

Según esta Constitución, la CIBH es la “única y unitaria” comunidad de los “musulmanes de Bosnia y Herzegovina”, de todos los “Bosniacos que se encuentren fuera de su patria de origen” y de “todos aquellos musulmanes que la acepten como suya propia”. La autonomía de la CIBH está basada en las instituciones legales y religiosas de los tiempos de la administración otomana en Bosnia. La CIBH es parte inseparable de la Ummah. La organización de la CIBH y sus actividades están basadas en el Sagrado Corán y la Sunna, las tradiciones de los musulmanes bosnios y los requerimientos de cada época. La CIBH es independiente a la hora de regular sus actividades y administrar su patrimonio.

El principal objetivo de la CIBH es que todos sus miembros puedan vivir de acuerdo a las normas islámicas. La CIBH protege la autenticidad de las normas islámicas y asegura su interpretación y su aplicación. En la interpretación y la práctica de los rituales religiosos islámicos el madhab Hanafí debe ser el aplicado. La CIBH se dedica a la preservación de los valores del matrimonio y de la vida familiar y cuida de la educación islámica de sus miembros.

La CIBH debe cuidar de los derechos religiosos de los musulmanes y proveer las condiciones necesarias para que sus miembros puedan llevar a cabo sus obligaciones religiosas. La CIBH debe también organizar y apoyar actividades para mejorar las condiciones sociales y económicas de los musulmanes.

La CIBH debe establecer y mantener contacto y cooperación con otras comunidades, instituciones y organizaciones islámicas de todo el mundo y cooperar con otras comunidades y organizaciones religiosas para promover la paz, la justicia y el bienestar entre todas las personas. La CIBH es financiada a través del waqf, cuotas aportadas por los miembros, zakah, sadaqat al fitr, sadaqat al adha, beneficios obtenidos a través de alguno de sus órganos, donaciones, regalos, herencias, etc.

En la base de la estructura de la CIBH se encuentran las yamaa, la congregación de una mezquita o masyid, que se erige en un área donde viven alrededor de 100 familias musulmanas. Aunque todos los miembros mayores de 18 años miembros de la congregación participan en la yamaa, la opinión de los miembros más mayores de ella tiene influencia sobre los demás y facilitan el consenso en la misma. La responsabilidad de la vida religiosa de la yamaa descansa en el imán, mientras que la yamaa posee un departamento que se ocupa de las cuestiones financieras y administrativas.

El siguiente escalón en la estructura lo constituyen los maylis, que están compuestos usualmente por al menos siete yamaa. El órgano decisorio del maylis es la Asamblea, compuesto por miembros electos de las yamaa. El líder religioso en el territorio de un maylis es el imán jefe.

Por su parte, la jurisdicción de un muftí es el conjunto de varios maylis. El muftí es elegido por el Consejo de la Comunidad Islámica, a propuesta del Reis Ul Ulema. Dentro de la jurisdicción de un muftí no existen órganos de toma de decisiones o ejecutivos. El muftí se ocupa de materias religiosas, que incluyen la emisión de fatuas, la supervisión de imanes, jatibs o predicadores, muallims y mudarris, ambos ligados a la enseñanza islámica, y a la protección de los derechos religiosos musulmanes. El muftí en el desarrollo de sus funciones es asistido por un consejo o mashiat, compuesto por los imanes jefe y los directores de las madrasas o escuelas secundarias islámicas en su jurisdicción. Actualmente existen ocho muftis en Bosnia y Herzegovina (cuyas sedes están en: Sarajevo, Zenica, Mostar, Travnik, Banja Luka, Bihac, Tuzla y Gorazde) y otros cuatro en Eslovenia, Croacia, Sandzak y Alemania..

El más alto órgano religioso y administrativo de la Comunidad Islámica de Bosnia es la Riaset o Presidencia, encabezada por el Reis Ul Ulema. Los quince miembros de la Riaset son elegidos por el Consejo o Sabor, el más alto órgano legislativo y representativo de la Comunidad Islámica.

El Reis Ul Ulema encabeza como se ha dicho la Riaset y es el Gran Muftí de la Comunidad Islámica de BiH. Él simboliza el din y la umma, es decir la religión y la comunidad musulmanas. Su segundo, el Neib Arreis, le asiste en el desarrollo de sus funciones. El mandato del Reis Ul Ulema y el Neib Arreis, es de siete años y pueden ser reelegidos para otro mandato. El resto de los cargos de la comunidad son elegidos o designados para un periodo de cuatro años. El proceso de elección del Reis Ul Ulema y el Neib Arreis es complejo e interesante. Existen 14 oficinas electorales, constituidas por las ocho oficinas de los muftís de Sarajevo, Zenica, Mostar, Travnik, Banja Luka, Bihac, Tuzla y Gorazde, junto a las oficinas de los muftís de Eslovenia, Croacia y Sandzak, región que engloba territorios de Serbia y Montenegro y de población mayoritariamente musulmana, así como tres oficinas de la diáspora bosniaca en Europa Occidental, Australia y Estados Unidos. Las 14 oficinas deben elegir al menos tres candidatos para cada puesto. En este proceso de elección de los candidatos participaran los muftís, miembros de las asambleas, imán jefes, presidentes de maylis y directores de instituciones de enseñanza religiosa. Una vez que las oficinas electorales han presentado a sus candidatos, el Reis Ul Ulema y el Neib Arreis, son elegidos por un órgano electoral compuesto de 250 miembros señalados de la comunidad islámica, procedentes de todos los escalones de su estructura. Para ser susceptible de ser elegido para las posiciones de Reis Ul Ulema y Neib Arreis, el seleccionado debe ser un destacado ulema, con estudios superiores islámicos y al menos diez años de experiencia en puestos importantes dentro de la comunidad islámica. El candidato debe contar con una edad mínima de 40 años y no existe límite superior de edad. Deben aceptar su nominación mediante una notificación personal por escrito.

Hoy en día las actividades de la Comunidad Islámica de Bosnia incluyen la definición y control sobre la ilmiia o teología islámica, ibadat o rituales religiosos, enseñanza religiosa, la administración de waquf o bienes de la comunidad, publicaciones de carácter religioso, caridad y proyectos para obtener ingresos. En el año 2003, la Comunidad Islámica de Bosnia empleaba a 15 doctores, 15 licenciados en posesión de diplomas de formación postuniversitaria y alrededor de 500 graduados universitarios en universidades religiosas y seculares del país y del extranjero.

El sistema educativo del Islam en Bosnia esta compuesto por:

• 1405 maktabs o escuelas religiosas fundamentales donde estudian alrededor de 60.000 alumnos.
• Seis madrasas o escuelas secundarias islámicas en Bosnia, una en Zagreb y una en Novi Pazar (Sandzak), donde estudian alrededor de 1300 alumnos.
• La Facultad de Estudios Islámicos en Sarajevo y tres academias para la formación de profesores de religión en Zenica, Bihac y Novi Pazar, con alrededor de 800 estudiantes.

En 1999 la Comunidad Islámica de Bosnia administraba 1582 mezquitas y 470 estaban bajo reconstrucción. La comunidad emplea a 1119 trabajadores, entre imanes, muallims y jatibs o predicadores. Además la comunidad dirige una biblioteca de 460 años de antigüedad, el Centro de Publicaciones “Al Qalam”, el Centro Islámico de Arquitectura, la agencia de noticias MINA, la Oficina para la Diáspora y el Directorado de Waqf.

Finalmente, entre las instituciones de la Comunidad Islámica, la Constitución también incluye a las órdenes sufíes, establecidas de acuerdo a la Sharia y a las leyes de las hermandades o tariqats.

3. Elementos constituyentes del Islam bosnio

Los años que siguieron a la caída del comunismo, provocaron importantes cambios para el Islam y los musulmanes de Bosnia y Herzegovina. Uno de estas transformaciones ha sido la reincorporación de los musulmanes bosnios a la comunidad musulmana internacional o umma. En este proceso toda clase de ideas han arribado a Bosnia procedentes del mundo musulmán, afectando en ciertos aspectos la forma ancestral y homogénea de la práctica religiosa musulmana en el país. A muchos musulmanes locales, así como a observadores internacionales, no les gustaba en demasía el cambio que estaban presenciando y comenzaron a alertar acerca de la amenaza bajo la que se encontraba el “Islam Bosnio”, sin llegar a definirlo en muchos casos. Por otra parte, no todo el mundo aceptaba de buena gana este término ethno-geográfico para designar a una religión que se considera universal. Sin negar la utilidad de este concepto como herramienta social, algunos autores han preferido usar una frase tomada directamente del texto constituyente de la Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina, sustituyendo el término “Islam Bosnio” por la “tradición islámica de los Bosniacos ”. El intento más ambicioso para definir esta realidad fue llevado a cabo por el profesor Fikret Karcic, Presidente de la Corte Constitucional de la Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina, cuyos postulados acerca de este tema han sido aceptados de forma casi unánime por todos los círculos académicos . Vamos a tratar de resumir los postulados del profesor Karcic a la hora de definir esa “tradición islámica de los Bosniacos”. Según Karcic los seis elementos que constituyen esta tradición son:

1. El Islam Sunni, interpretado según la escuela jurídica Hanafí y la teológica Maturidi, e influido por diversas órdenes sufíes.
2. El pertenecer a la zona cultural islámica otomana donde se desarrolló una fuerte centralización religiosa y una institucionalización de una sólida jerarquía de ulemas.
3. La “Islamización” de ciertas prácticas preislámicas bosnias.
4. La presencia de tendencias modernistas a la hora de interpretar el Islam desde mediados del siglo XIX, en un intento de revivir el Iytihad o uso de la razón a la hora de interpretar el Islam y reformar las condiciones político-sociales de los musulmanes. El Iytihad se convirtió en la segunda parte del siglo XX en la “tradición intelectual oficial” a la hora de interpretar el Islam en Bosnia y Herzegovina.
5. La institucionalización de la autoridad religiosa en una Comunidad Islámica oficial.
6. La práctica del Islam en un estado secular.

4. Características del Islam bosnio

1. Musulmanes secularizados. Desde 1878 los musulmanes bosnios han vivido en estados seculares. Aunque el imperio austro-hungaro y el reino de Yugoslavia permitieron la existencia de tribunales de ley islámica o Shariah, con competencia sobre los asuntos estrictamente personales de los musulmanes, estas cortes fueron cerradas en 1946. Desde este momento hasta 1990, los musulmanes bosnios vivieron bajo un estado que practicaba un ateismo agresivo y algunas veces antirreligioso. Desde 1990 los Bosniacos, en su inmensa mayoría, han sido parte del esfuerzo para establecer una democracia liberal, separando las esferas políticas y religiosas. Aunque algunos símbolos islámicos sean usados en la vida política cotidiana, este hecho obedece más a la realidad nacionalista de un pueblo que encuentra en la religión una de sus principales señas de identidad, que a un intento de conseguir instaurar en la sociedad postulados que emanen de la ley islámica.
2. Islam civil no violento. Teniendo en cuenta la historia reciente de los musulmanes de Bosnia y Herzegovina y comparando su actitud con la de otros pueblos, musulmanes o no, que han sufrido episodios traumáticos similares, es evidente que han demostrado siempre ser pacíficos, cívicos, respetuosos de las leyes del país, abiertos y tolerantes. A pesar de tan comentada amenaza del terrorismo islámico en los Balcanes, no ha habido ataques serios contra objetivos occidentales o no musulmanes ni venganzas masivas contra Serbios o Croatas. Cualquier petición de justicia, a pesar de la frustración y del sentimiento de abandono, se ha llevado a cabo a través de los cauces legales y las instancias competentes. Como sugería Xavier Bougarel, los musulmanes bosnios se han adaptado a la condición de no preponderancia y de reparto del poder en un entorno multireligioso .
3. Islam democrático y plural. El Islam Bosnio es esencialmente democrático y por tanto participativo, incluyente y plural, y es muy difícil que deje de serlo. Un abanico de diferentes tendencias han estado siempre presentes en la Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina, incluyendo a tradicionalistas, sufíes, reformistas, modernistas, salafíes..., y esta situación continúa en la actualidad. Antes de aprender como vivir con los miembros de otras confesiones, es evidente que los musulmanes bosnios deben aprender a hacerlo con sus propias diferencias. En este sentido la Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina es una gran vasija en la que se han vertido a lo largo de los años diferentes ideas y tendencias que han contribuido, de una u otra manera a su propia esencia.
4. Islam “nacional”. Este es un punto vital a la hora de afrontar nuestro análisis: aunque el Islam Bosnio pueda ser considerado como plural en el sentido de atesorar diferentes influencias, es mayoritariamente “nacional” y los musulmanes bosnios son totalmente pragmáticos a la hora de hacer balance entre patriotismo y fe y de definir su cultura y su pertenencia religiosa. Religión e identidad nacional se refuerzan la una la otra, siendo muy difícil distinguir donde acaba el Islam y donde empieza la cultura nacional bosniaca.

Tras este intento de definir en pocas líneas las principales características del Islam Bosniaco, hay que remarcar que la tradición islámica en Bosnia y Hercegovina no es una realidad estática, si no que se encuentra en constante evolución, enfrentándose cada día a nuevos desafíos. Recientemente, los principales retos han estado relacionados con dos aspectos fundamentales: la interpretación del Islam y la administración de asuntos islámicos.

En lo que se refiere a la interpretación de la religión islámica, ha sido de importancia capital la influencia de literatura islámica, misioneros y graduados en estudios islámicos, llegados a Bosnia y Herzegovina desde diversos países de Oriente Medio a partir de la década de los noventa. Este hecho, que tuvo un importante impacto inicial ha sido aminorado y contrarrestado en gran medida por las medidas tomadas por la Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina y por la actitud de los propios musulmanes de a pie, que han aislado a los seguidores más radicales de corrientes wahhabíes o salafíes, intentando a la vez integrar a aquellos otros que mantienen posiciones más moderadas.

El segundo desafío al que se ha enfrentado recientemente el Islam Bosnio, ha sido la forma de articular la administración de asuntos islámicos. Ciertos grupos influenciados por corrientes religiosas provenientes principalmente de países de Oriente Medio han cuestionado el monopolio de la Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina para administrar las mezquitas y organizar la enseñanza religiosa básica que en ellas se imparte, formar a los imanes, recolectar el zakat, organizar el jay, etc. Es esta polémica un choque entre dos formas de entender la administración islámica: el modelo jerarquizado y centralizado, herencia del Imperio Otomano, frente a un modelo mucho más local descentralizado e individualista, presente en muchos países árabes. Al igual que en lo que se refería a la interpretación del Islam, la Comunidad Islámica de Bosnia y Herzegovina ha conseguido mantener el control sobre la administración de asuntos islámicos, aglutinando a su alrededor no solo a los seguidores del Islam tradicional, si no también a una gran parte de miembros de comunidades salafíes o wahabíes . El resto de los partidarios de estas corrientes han optado por tratar de crear una nueva Comunidad Islámica paralela a la oficial.

5. Aprendiendo de los musulmanes bosnios

Existen una serie de aspectos de la tradición islámica y la experiencia de los musulmanes bosnios que el resto de las comunidades musulmanas de Europa deberían considerar atentamente.

a) La forma en que la autoridad islámica está organizada y en que los musulmanes están representados en Bosnia y Herzegovina, debería ser uno de los aspectos más interesantes para los musulmanes europeos. Una única estructura islámica supone una más poderosa organización y una mejor posición a la hora de negociar vis a vis con el Estado y otros actores sociales. Por otro lado, una autofinanciación como la de la CIBH, hace a esta organización menos permeable a influencias externas no deseadas. Una única administración jerarquizada y la autofinanciación hacen a la autoridad islámica más autónoma y por tanto más creíble a la hora de prevenir la radicalización.

b) El sistema bosnio de educación islámica es el segundo aspecto que debería captar el interés del resto de los musulmanes europeos. Este sistema combina enseñanzas de carácter secular y religioso, incluyendo estas últimas tanto educaciones islámicas modernas como tradicionales.

c) Otro aspecto a resaltar es el legado intelectual de teólogos musulmanes bosnios a los retos de la modernidad y la cultura europea.

d) Experiencia política y social: El aislamiento es la peor elección y un camino cierto a la destrucción, y por tanto debe ser temida por los musulmanes. El pasado reciente de los musulmanes bosnios sugiere que los musulmanes europeos deben construir puentes de amistad con todos los elementos de la sociedad y todas las instancias de la Comunidad Internacional, donde y cuando puedan. Según el profesor Enes Karic, anterior Decano de la Facultad de Estudios Islámicos de Sarajevo, los musulmanes de Europa, al igual que otros pueblos minoritarios, no pueden contar únicamente con el apoyo de la Unión Europea, la Organización de las Naciones Unidas o los propios Estados Unidos de Norteamérica, en asuntos de vida o muerte. Estos países y organizaciones pueden llegar a ser muy generosos a la hora de repartir ayudas humanitarias o fondos para el desarrollo, pero no para asegurar la supervivencia. Por otro lado, el mundo musulmán puede ofrecer solamente una gran cantidad de inefectiva piedad, de calidas emociones y simpatías y ayuda humanitaria a corto plazo. Es por eso que se recomiende la total integración de los musulmanes europeos en las respectivas sociedades en las que viven como único camino para combatir la Islamofobia, la propaganda anti-musulmana y la estigmatización .

6. Conclusiones

El 19 y 20 de noviembre de 2007 se celebró en Sarajevo un encuentro organizado por la fundación alemana “Friedrich Ebert” y la Facultad de Estudios Islámicos de la capital bosnia, bajo el lema “Islam en Bosnia y Alemania: posibilidades de intercambio de experiencias y cooperación”. Dichas conferencias reunieron a más de 30 representantes de facultades de teología de ambos países. C

omo señalaba Lale Akgun, parlamentario del partido social demócrata en el Bundestag , Alemania cuenta con alrededor de 3,5 millones de ciudadanos musulmanes, que necesitan imanes educados en un Islam liberal, moderno y avanzado, que conozcan y respeten las otras religiones. Para alcanzar este objetivo son de gran importancia, añadía Akgun, las experiencias atesoradas por la Facultad de Estudios Islámicos de Sarajevo.

Esta misma postura fue defendida por Michael Schmunk, Embajador Alemán en Bosnia y Herzegovina , que considera que el Islam, en la forma que es entendido y practicado en este país puede ser exportado al resto de Europa, contribuyendo a mejorar la situación social en el viejo continente.

Alemania no es el único país europeo que se ha interesado por el Islam bosnio a la hora de diseñar planes de estudios para sus imanes y en el futuro interconfesional de sus sociedades. Iniciativas similares han surgido por parte de Noruega y de otros países nórdicos, así como de gobiernos centroeuropeos como el austriaco.

Muchos ciudadanos europeos de buena voluntad han expresado una sincera preocupación por la relación entre algunos grupos musulmanes y la violencia y han intentado encontrar interlocutores para hallar soluciones a esta situación, a través del dialogo, el mutuo entendimiento y la plena integración de los ciudadanos musulmanes en las sociedades europeas. Sin embargo, durante esta tarea se ha incurrido demasiadas veces en un peligroso fallo: el identificar al “buen” musulmán como aquel de fe laxa o al menos relajada, que la mayoría de las veces repite lo que los oídos occidentales quieren escuchar, pero que no expresa la opinión mayoritaria del resto de la comunidad y por tanto no pueden ser aliados fiables a la hora de lograr un mutuo entendimiento con la comunidad islámica y de conseguir su plena integración.

Otro hecho a tener en cuenta a la hora de lograr esta integración es que organizaciones u estructuras musulmanas débiles, dependientes, controladas y, por tanto, desacreditadas frente a la propia comunidad islámica, son inútiles a la hora establecer un diálogo o una cooperación a la hora de prevenir la radicalización de algunos creyentes musulmanes. Para ello necesitaremos organizaciones y estructuras “creíbles” entre los musulmanes y para ello deberán ser independientes y gozar de una cierta “legitimidad islámica”. A la hora de luchar contra el extremismo y la radicalización necesitamos aliados y no clientes.

Algo que las autoridades europeas deben evitar a toda costa es el uso del principio del “divide y vencerás”, fomentando o al menos utilizando las diferencias entre diversos grupos musulmanes, en la búsqueda de un Islam moderado y civil. Con esta política crearemos una sociedad musulmana enfrentada y dividida en la que será más fácil la implantación de ideas radicales.

Aunque es evidente que no existen formulas magistrales y que las instituciones y estructuras que funcionan en un país o sociedad no tienen por qué hacerlo de la misma forma en otras distintas, el Islam Bosnio atesora una gran cantidad de experiencias que pueden ser de vital importancia a la hora de construir un Islam común europeo y luchar contra el extremismo y la radicalización.  

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