webislam

Martes 25 Abril 2017 | Al-Arbia 29 Rajab 1438
1056 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=3193

Otra Carta de Kaf

15/09/2001 - Autor: Qamar bint Sufan - Fuente: Verde Islam 17
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

kaf1
kaf1

Creedme si os digo que sobre las tierras
calcinadas también florecen las rosas y
que el roce de un pétalo sutil como la seda
puede incendiar las nieves de las cumbres más altas.
Creedme si os digo que la mirada de un niño
encierra más verdad que mil libros de leyes y
que sus risas pueden deshacer las piedras.
Creedme si os digo que antes aún de que la
primavera llegue, bajarán las aguas fertilizando
las riveras y los valles. Y habrá alegría.
Escuchad el cuentecillo del jardinero y su nieto.

Había una vez, en un reino perdido y olvidado, una ciudad famosa por sus hermosos jardines y la abundancia de riquezas con la que había sido premiada. Estos jardines estaban cuidados por un anciano cuyo nombre había cruzado todas las fronteras por su sensatez y buen juicio.

Un día entre los días que le habían sido concedidos, paseaba con su nieto por las orillas del río, a través de los jardines. Las flores brillaban bajo el sol como piedras preciosas y el aire se perfumaba deliciosamente.

El muchacho miraba con ojos sorprendidos cada una de las plantas: las blancas flores del arrayán, las alhucemas, las coronadas anémonas, los esbeltos narcisos, la manzanilla de oro y nácar; rosas de todos los colores, blancas como la nieve, amarillas de oro recortándose sobre el azul del cielo y rojas como el azufre. Limones y naranjas colgaban de los árboles que aún conservaban algunas flores perfumadas. Mientras, pensaba el muchacho “¡Que fortuna la mía! ¡Que día tan benéfico! ¡Que hermosura! ¡Ojalá pudiera retener para siempre este instante de bendición!” y rompió a llorar emocionado hasta el límite. Pasados los primeros instantes y admirado por la convulsión del ánima del joven, el abuelo le preguntó: “¿Por qué lloras?”, a lo que el nieto respondió: “Por nada: me ha invadido de pronto una desazón ajena para mí hasta ahora”. “¡Oh hijo mío! No te aflijas al contemplar estas maravillas, más bien alégrate pues te ha sido dado el admirarlas”. Entonces alargó la mano hacia un rosal cercano y con todo cuidado y esmero cortó una de las rosas más bellas. “¡Toma hijo mío!, no es momento para melancolías. Aspira su perfume y embriaga tu corazón.”.

El muchacho encandilado por la belleza de la flor, la cogió, apretando de tal forma el tallo, que las largas espinas se clavaron en su mano haciendo brotar la sangre y provocando un grito de dolor. Miró con rencor hacia su herida y arrojó al río a la causante de su dolor. El abuelo y el nieto se quedaron quietos mirando cómo el agua la llevaba río abajo, cómo refulgía entre la espuma como una filigrana de rubí y esmeralda. “Abuelo: este día no ha terminado bien. Cómo iba a pensar que esa belleza tendría esas espinas dolorosas. ¿No podrías haberme dado solamente la rosa?”.

El abuelo reflexionó profundamente y después de un largo rato de silencio lo miró entristecido. En verdad que había creído que su nieto era más inteligente y ahora descubría que era un necio. “¿Dónde viste un rosa sin tallo, y un tallo de rosa sin espinas?. Lo uno va unido a lo otro necesariamente; el que es poco perspicaz no ve el sacrificio de la espina que defiende a la rosa evitando que la cojan manos inexpertas y renuncia a la belleza y al deleite de los corazones. En su esencia también es hermosa, pero su hermosura solo puede ser vista por quienes miran la rosa en su totalidad, tallo y corola. Tus manos no están educadas para coger espinas, ni tu nariz para oler la rosa.”

Anuncios
Relacionados

Cartas desde lamontaña de Kaf: XII-XIV

Artículos - 15/03/2002

Cartas desde la Montaña de Kãf 23 y 24

Artículos - 05/12/2002

Cartas de la montaña de Kãf: XXIII-XXIV

Artículos - 15/12/2002



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
http://www.webislam.com/articulos/25746-otra_carta_de_kaf.html