webislam

Sabado 20 Diciembre 2014 | As-Sabat 27 Safar 1436
1434 usuarios en linea | Español English عربي

WebIslam.com

» Artículos

?idt=3770

Imágenes de la mujer musulmana en los medios de comunicación europeos

15/06/1995 - Autor: Hashim Cabrera - Fuente: Verde Islam 1
  • 0me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación

mujer
mujer

En alguna calle perdida del celuloide, amarillo rincón sin palabras, cruza una figura velada la superficie de la pantalla, imagen elegante y etérea, noble expresión de cultura. Las palabras no la acompañan sino que tratan de detenerla, congelando el escondido escorzo entre las aguas de un léxico ladino y cargado de intención. Palabras como represión el sojuzgamiento connotan la digna figura de oscuras asociaciones y color medieval. Paradójica ingratitud que la literatura, aunque sea la de los media, muestra tener hacia la mujer musulmana. Cuando la novela o el cine occidentales han querido mostrarnos el misterio y la sensualidad, no han tenido reparos en llevarnos de viaje al Oriente, tierra remota donde siempre halló su fecundo contraste la agotada clase intelectual europea. Y digo ingratitud porque uno de los temas que con más frecuencia aparecen en los medios de comunicación europeos relacionados con el Islam, es sin duda el de la mujer y no precisamente tratado desde la intención estética. La necesidad que tiene el paradigma occidental de afirmarse frente a, hace que se presente impúdicamente una imagen tendenciosa y falseada de la situación de la mujer en el Islam.

Un primer gran equívoco que se genera es la asociación hecha –conscientemente o no– entre la sociedad islámica y las sociedades en las que actualmente viven las mujeres musulmanas. No son lo mismo las consideraciones que el Islam tiene respecto del papel de la mujer en la sociedad, de su naturaleza intrínsecamente igual a la del hombre, que las costumbres y tradiciones culturales que muchos pueblos mantienen desde tiempos anteriores a la Revelación Coránica. Como ejemplo, podemos traer a colación el tema de la circuncisión femenina o ablación del clítoris que ha sido tratado en diarios de gran prestigio y emisoras de televisión europeas con la mayor intencionalidad y generando con el tratamiento dado a ésta información, confusión y rechazo hacia el Islam. Se ha relacionado claramente en estos medios de comunicación dicha práctica con la Ley Islámica o Shari´a, directa o indirectamente, señalándose como práctica habitual ejercida sobre niñas musulmanas en Africa. Lo que no se ha dicho ni aclarado (lo cual es prueba de la tendenciosidad a que nos referimos), es que el Islam no sólo no prescribe ésta práctica sino que la prohibe taxativamente como cualquier tipo de vejación contra el cuerpo. No se ha dicho tampoco, que para el Islam, ésta y otras costumbres son consideradas barbarismos propios del tiempo anterior a la Revelación, época que en la Tradición Islámica se denomina Tiempo de la Yahiliya, literalmente, Edad de la Ignorancia.

Ante discursos del tipo de los que hemos mencionado, un lector o espectador poco o mal informado sobre la realidad islámica, sentirá con toda la razón una profunda repulsa hacia la doctrina que condena a la mujer a la insensibilidad y la aliena de su propio cuerpo. En la forma como se ha presentado éste tema (nos preguntan a menudo a los musulmanes sobre ello), parece inevitable la asociación castración femenina/Islam. Esto es rotundamente falso.

Otro gran equívoco se sitúa en el tema de los roles sociales. Se dice y se escribe que la mujer musulmana ha de vivir recluida en la casa bajo el dominio de su marido. En la Tradición Islámica (El Corán y la Sunnah, no dicen tal cosa) no existen restricciones para el acceso de la mujer a la vida laboral y profesional, salvo para desempeñar la función de Cadí (Juez). La Primera Ministra de Pakistán, Benhazir Buttho, o la propia esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le dé Paz, dirigiendo a los musulmanes en la batalla son buena prueba de ello. De hecho, el Corán reconoce con insistencia la igualdad de derechos, lo cual no tiene necesariamente que interpretarse como una identidad de los roles.

La comunidad islámica está firmemente asentada en la vida familiar. El Corán expresa claramente la diferencia del papel de hombres y mujeres en aquellas circunstancias que son obvias para una inteligencia mediana. Se dice claramente que la mujer ha de cuidar y amamantar a su hijo, si puede hacerlo, hasta que éste cumpla los dos años de edad. Derecho del ser humano a mamar de su propia madre. No nos explicamos, a la vista de las consecuencias sicofísicas que implica un hecho tan básico y elemental, cómo no se ha incluido éste derecho en la Carta de los Derechos Humanos. Algo tan natural y habitual en la sociedad islámica se nos presenta como imposición del hombre sobre la mujer. Sin embargo el Islam deja el cumplimiento de ésta obligación por parte de la mujer hacia su hijo en manos de la decisión compartida entre los conyuges, así en el Corán :

"Y no hay inconveniente en que los padres quieran, de mutuo acuerdo y luego de consultarse, destetar al niño".

(Corán, 2-2,3)

Siendo la consulta mutua, una recomendación coránica constante en lo que se refiere a las relaciones entre los sexos.

Desde la óptica desacralizada del Paradigma Norte no se entiende, o no se quiere entender, que un creyente no es un militante adoctrinado a la manera de los fieles seguidores de una ideología de las tantas que han visto su fracaso, sino un ser humano cuyo sentir está impregnado de fe (Imán). La musulmana no ve en el hiyab una imposición vejatoria, sino protección de su intimidad, una forma que expresa el pudor que el Corán recomienda tanto a ellas como a los hombres. Si la mujer se protege velándose, el hombre ha de hacerlo bajando la mirada, acto que expresa ante todo dignidad y respeto. La sabiduría que impregna la vida islámica hace que se tengan en cuenta aspectos delicados de la naturaleza humana. Una mirada es un acto de comunicación profunda, no un movimiento gratuito del globo ocular. El hombre dormido mira, pero el despierto ve. El ser humano, hombre o mujer, tiene derecho a su intimidad, no sólo a la intimidad de su cuerpo sino, lo que es más importante, a la intimidad de su ser interior y ese se expresa ante todo a través de los ojos. Espejo del alma, el iris y la pupila no sólo captan sino que hablan cuando los ojos ven.

La idea del velo como herramienta de represión parece más bien fruto de una proyección que la cultura europea hace de su carencia de intimidad y de erotismo. ¿Por qué se asocia velo/represión cuando se alude a las musulmanas y no se ha tratado el tema a propósito de las monjas que circulan por nuestras calles?. Tal vez porque se quiere dar a entender que éstas últimas han elegido libremente su estado y las musulmanas no. Tal vez porque el europeo se ha acostumbrado a considerar lo religioso como un fenómeno específico de unas gentes determinadas que dedican su vida a la religión y le resulta dificil admitir que, en otra creencia -concretamente en la fé islámica- todo creyente, hombre o mujer, es intrínsecamente religioso. Una sociedad que lanza mensajes de libertad a través de la moda y censura en cambio la forma de vestir de otras sociedades, ¿Puede ser considerada cultura con propiedad?. ¿Quiere ésto decirnos que un ser humano puede vestirse o desnudarse como quiera menos de aquella forma que exprese dignidad?. Podemos disfrazarnos de lo que queramos pero cuando aparecen figuras en escena que no se sienten actores de la comedia, la obra peligra y la función corre el riesgo de derivar hacia un precipitado final.

A diferencia de otras religiones de corte ascético que han expresado ideas contra el cuerpo, que han preconizado la represión sexual y generado conocidas aberraciones y patologías, el Islam, exento desde su raíz de la idea del Pecado Original, no considera el gozo corporal o el disfrute sensual como algo intrínsecamente malo, sino como un bien que Allah, Alabado Sea, ha dado al ser humano.

Precisamente es el pudor una reconocida fuente de erotismo para el amante. La dignidad que una mujer musulmana expresa en su forma de vestir, contrasta con el papel indigno a que ha sido relegado el cuerpo femenino en el mercado de la imagen publicitaria occidental.

Por un lado, los movimientos feministas denuncian el abuso que se hace de la imagen de la mujer en la publicidad, como cebo para la venta de productos, la prostitución instrumentalizadora del atractivo femenino, mientras que por otro lado claman contra las costumbres medievales de que hacen gala las musulmanas.

El derecho de un ser humano o de una comunidad a la diferencia sólo se expresa en el papel. En los hechos, la información se dirige a descalificar a aquellos que proponen una manera distinta de vivir y de ser.

Lo que ahora ocurre es, sin embargo, algo distinto. Lo moderno ya no vende tan bien, y en muchos lugares huele a rincón de la Historia. Tal vez por esa crisis de los valores de la Modernidad, la civilización que la enarboló se vuelve más agresiva e intolerante. Intolerancia es, sobre todo, destruir al otro por la vía subliminal, impunemente, reduciéndolo a su caricatura, desposeyéndolo de toda dignidad, tratando de ridiculizar su intimidad y su creencia.

En nuestra filmografía, vemos al Santo Tribunal, discutiendo sus miembros en los despachos de las agencias de noticias internacionales. La imaginería posmoderna nos muestra cada día rostros de mujeres violadas, acosadas sexualmente en civilizadas oficinas de New York, Chicago o Madrid con el cuerpo electrizado y la voz cibernética.

El análisis de las razones que llevan a las sociedades desarrolladas a una dinámica de desigualdad económica y social, inseguridad ciudadana, drogadicción (el alcoholismo es la más extendida de las adicciones duras), suicidio etc., hace hincapié en el vacío existencial que corroe al individuo "civilizado". La falta de un marco de referencias morales, deja al ser humano abandonado a su suerte, solitario adorador del individualismo, insolidario y deprimido.

Volviendo al tema que nos ocupa, algunos aspectos poco conocidos de la información sobre la mujer musulmana empiezan a ser sacados a la luz. En el número correspondiente al mes de Marzo, la revista Al Yama´a, que edita la Comisión Islámica de Melilla, inserta un comunicado a propósito de la reposición en la televisión autonómica de Andalucía de la película No sin mi hija, basada en la vida y experiencias de Betty Mahmudi. El film presenta a una desdichada Betty como víctima inocente y cándida de la intransigencia y el fanatismo islámicos. Resulta curioso descubrir que la mencionada señora, que se casó en segundas nupcias con el doctor Mehdi Mahmudi, fruto de cuyo matrimonio nació la hija objeto del libro y la película, había estado casada anteriormente con un ciudadano norteamericano, alcohólico y violento, con quien tuvo dos hijos a los que abandonó y que no aparecen reclamados en ningún libro ni película. Durante éste primer casorio, Betty hubo de ser hospitalizada en varias ocasiones como consecuencia de las brutales palizas que le propinaba su rubio y civilizado compañero. Este capítulo de su triste biografía no se escribe y esos hijos no sólo no se reclaman sino que se abandonan a su suerte.

Esta campaña de desprestigio no es nueva. En 1985, una importante compañía editorial norteamericana instó a Salman Rushdie a escribir su tristemente famoso libro, y fué tambien la que encargó a William Huffer, autor de Expreso de medianoche. la redacción del libro que más tarde aparecería como obra escrita por la señora Mahmudi.

No me cabe duda ninguna de que, en el terreno de la información, y a pesar de que se afirme constantemente lo contrario, existen consignas, ideas que van volcándose en la mente de los mass para lograr una configuración homogénea. Pero: ¿por qué la machacona insistencia en el atraso, el medievalismo y la represión asociados con ese otro modo de vivir?


Anuncios



Escribir comentario

Debes iniciar sesión para escribir comentarios.

Si no estás registrado puedes registrarte en un minuto.

  • Esta es la opinión de los internautas, no de Webislam
  • No están permitidos comentarios discriminatorios, injuriantes o contrarios a la ley
  • Céntrate en el tema, escribe correctamente y no escribas todo en mayúsculas
  • Eliminaremos los comentarios fuera de tema, inapropiados o ilegibles

play
play
play
play
Colabora


Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

Certificados de calidad: XHTML, CSS, RSS, 508, TABLELESS, WCAG TAW

 

Junta Islámica
http://www.webislam.com/articulos/17949-imagenes_de_la_mujer_musulmana_en_los_medios_de_comunicacion_europeos.html