webislam

Jueves 23 Febrero 2017 | Al-Yuma 27 Jumada Al-Auwal 1438
1054 usuarios en linea | Español · English · عربي

WebIslam.com

» Artículos

?=0

La tradición shií de los derviches Jaksar Yalali Abuturabi

Descendientes espirituales de los antiguos fityan y de los errantes qalandar del medio oriente, que emergen en Irán a partir del siglo XIX hasta la actualidad.

09/01/2017 - Autor: Yibril ibn al-Waqt - Fuente: Weblog Tashayyu
  • 1me gusta o estoy de acuerdo
  • Compartir en meneame
  • Compartir en facebook
  • Descargar PDF
  • Imprimir
  • Envia a un amigo
  • Estadisticas de la publicación


La silsilah de los maestros dervishes Jaksar

Una orden estrictamente popular de dervishes persas, son los llamados Jâksâr que fue conformado en sus inicios por artesanos y comerciantes. El nombre de Jâksâr (polvoriento) fue probablemente elegido para denotar la figura de una persona humilde y modesta. La primera mención de un grupo llamado Jâksâr es proporcionada por Zaynul-Abidin Shirvani, conocido como Mast-Alishâh, en su obra Riâd al-siâha, en el cual se menciona que él estuvo en ocasiones asociados con ellos. Sin embargo, es dudoso que los Jâksâr mencionados por él sean idénticos a los dervishes errantes Jâksâr.

La historia de los dervishes Jâksâr está repleta de relatos y leyendas contemplativas, transmitida en narraciones orales, los orígenes de los cuales son tanto difíciles de explorar. La fuente de algunos de los rituales y tradiciones practicados por esta orden shiíe se remonta a los descendientes espirituales del antiguo medio oriente Qalandari, Malâmati, Fityân, Ayyârân, y a los movimientos Yavânmardi, hasta cierto punto, incluso a las tradiciones de los mendicantes Banu Sâsân, quienes deambularon a lo largo del subcontinente indio, emergiendo en Irán durante el siglo XIX de nuestra era. Por lo tanto, no es fácil designar a los Jâksâr a ninguna de las categorías conocidas en la tradición islámica persa. Sin embargo, hay que destacar que los dervishes Jâksâr enfatizaron su carácter y orígenes persas no arábigos.

Los orígenes de la Orden dervishe Jaksar

La ausencia de grandes obras literarias producidas por esta orden, junto con la falta de conocimiento de los textos clásicos sufíes de los dervishes Jâksâr, hace que sea casi imposible proporcionar incluso un esbozo de la historia de la orden. Los aqtab «polos» (los líderes de la orden)  no creen en el valor de la escritura y por lo consiguiente, la mayor parte de los rituales y tradiciones de la orden dervishe, y su significado simbólico, sólo se han transmitido oralmente. Uno de los último polos de la orden, Mutahhar-Alishâh (a mediados del siglo XIX de nuestra era) remarcó que «la práctica sufí del faqr (pobreza) de los Jâksâr es un tema intocable y puro; nadie ha publicado nada acerca de nuestros estados y preceptos. Vivimos como dervishes en la práctica, no con las formas y los libros.»

Los Jâksâr son por lo general encontrados entre los dervishes itinerantes de Iran, llevando el cabello largo y barbas largas y toda la indumentaria de los miembros de gremios de profesiones raras de estilo antiguo o en medio de la zur-khaneh (la tradición persa de las artes marciales) y entre los místicos aedes (vates) y naqqal (recitadores viajeros) del Shah-nama de Firdawsi. Leal a la tradición Qalandari, las diversas ramas de la orden Jâksâr favorecen la transmisión oral de sus enseñanzas. Diferente a otras ordenes, los dervishes Jâksâr no poseen ninguna editorial ni una imprenta. Las raras publicaciones de la orden, por ejemplo las obras de referencia estándar por Masum Ali Shâh Abdul-Karim «Modarres-e Alam», quien murió en 1950 de nuestra era, no proporcionan ninguna información sobre el tema en cuestión.
Las narrativas orales y relatos en relación con el fundador de la orden no son asequibles y no permiten inferir mucho en la significancia histórica. Algunos dervishes Jâksâr sostienen que la genealogía de su trayectoria se remonta hasta Adam, mientras que otros relatan las leyendas acerca de Salmân al-Fârsi, que en su cosmogonía fue un mago zoroastriano, que al igual como todos los sacerdotes zoroastrianos, estaba esperando la llegada del Profeta Muhammad, y quien se propuso convertirse en un testigo de su aparición. El Profeta le inició en la mayoría de sus doctrinas secretas y posteriormente fue nombrado como el primer polo y el fundador de la orden Jâksâr por Ali, el primer Imam.

Otros miembros de la orden han narrado la historia de un hombre llamado Ghulâm-Alishâh, quien se cree que es el hijo de Karim Jan Zand, y quien regresó a Irán desde la India en el siglo XIX de nuestra era para establecer la orden dervishe. Esta narración es probablemente una distorsión de la migración de Masum-Alishâh de la India a Irán a fines del siglo XVIII de nuestra era con el fin de restablecer la orden Nimatullâhi; y que carece de cualquier conexión a la historia de los Jâksâr. Abdul-Husayn Zarrinkub, sin embargo, considera que este Ghulâm-Alishâh fue uno de los polos Yalâli en el inicio del período de la dinastía Qayar (siglo XVIII de nuestra era), quien trajo cambios importantes a la orden a través de sus fuertes tendencias shiíes, y quien fue la causa de los dervishes Jâksâr en ramificarse desde la orden Yalâli. Por lo tanto, los dervishes Jâksâr se originaron como una rama de la orden Yalâli, el cual fue fundado, de acuerdo a los propios Yalâlis, por el Sultân Yalâluddin Haydar.

Sin embargo, nada acerca de Yalâluddin Haydar, quien también se adhiere al linaje de los Jâksâr, se puede aprender de los propios relatos y narrativas de los dervishes. Su presencia en la historia oral de la orden se limita a su nombre y a su título en terminología Jâksâr: Pir (el polo), Mir (el rey), Shir (el león). No obstante, es casi seguro que este personaje, cuya vida está cubierta en un velo de oscuridad, es Yalâluddin Bujâri, mejor conocido como Maÿdum-e Yahâniân-e Yahângasht, nieto del Sayyid Yalâluddin Surj, quien había emigrado desde Bujara hasta Multan y fue iniciado en la orden Suhravardi por el Shayj Bahâuddīn Zakarîyâ. Sayyid Yalâluddin Surj es muy venerado por los Jâksâr, y podemos asumir con un alto grado de probabilidad de que los Jâksâr son una orden sufí, una rama de la orden Suhravardi y tienen el mismo fundador como los dervishes Yalâli quienes todavía existen en la India. Zarrinkub, sin embargo, cree que Sultân Yalâluddin Haydar, el fundador de la orden Yalâli, no es una figura histórica sino una leyenda que combina los nombres de Yalâluddin Tâni y Sayyid Qutbuddin Haydar Alawi, quienes vivieron en la India y de quien ibn Battuta recibió su jirqa (manto).

Sultân Yalâluddin Haydar tiene un carácter mítico en las narrativas orales Jâksâr; se dice que poseía un poder mágico para la auto-multiplicación, que suele aparecer simultáneamente en siete o cuarenta hombres. Los dervishes creen que su lugar de entierro en los cementerios es conocido como chehel-tan (cuarenta hombres) y haft-tan (siete hombres) en Shiraz. Algunos otros dervishes creen que su tumba está en Torbat-e Haydariya en Jurasán,  y que el nombre de la ciudad se relaciona con el nombre de su fundador.

Nuruddin Modarresi Chahârdehi, quien pasó varios años entre los Jâksâr para estudiar y documentar su doctrina, tradiciones, y ritos afirma que cuatro ramas se han desarrollado dentro de la orden dervishe Jâksâr: 1) Jâksâr-e Yalâli, también conocido como Abuturâbi y Ghulâm-Alishâhi; 2) Duda-ye Ayam; 3) Masum-Alishâhi; y 4) Nurâi. Zarrinkub considera a los Yalâli como la orden principal y las ramas tales como Jâksâr, Ahl-e Haqq, y los Yalâliân-e Ghulâm-Alishâhi como sus extensiones.

Aunque la orden dervishe Jâksâr es presumiblemente una de las líneas que se derivan de la orden Yalâli, las características novedosas que se producen en la jerarquía y las ceremonias de la orden hacen que sea totalmente distinta de su origen.

Las doctrinas y ritos de los dervishes Jaksar

Los fundamentos de las doctrinas Jâksâr son la hulul (transmigración) y la tanâsuj (metempsicosis). Sostienen que el espíritu divino de Al-lâh transmigra de una personalidad a otra, y que apareció en siete personalidades durante diferentes períodos. También afirman que después de la muerte el alma es transferida a un cuerpo diferente del que habitaba en la vida, con el fin de ser correspondido por sus obras. Después de la progresión del alma a través de un millar de cuerpos, en última instancia se unirá con la verdad. La convicción de los dervishes Jâksâr en la manifestación continua del primer Imam Ali, en diferentes períodos de la historia, también está basada en su creencia de la metempsicosis. Mawlana Imam Ali es reverenciado y venerado como el hombre perfecto, y en algunas ramas Jâksâr, como divino.

El único texto dervishe Jâksâr que contiene elementos concernientes a la visión del Imam Ali parece ser un texto poético en verso por el Sayyid Ahmad Dehkordi titulado Borhan-name-ye haqiqat. En un momento dado, el poeta empieza a describir las atvar-e sabe-ye qalbiyye  (siete montañas del corazón) con el dhikr apropiado para cada nivel: Sadr con la palabra al-Ali, Qalb con al-hayy, Shaghaf con huwal-hayy, Fuad con Aliyyul-lah, Habbat al-Qalb con Ali al-ala, Suwayda con Ali al-haqq, y Sirr al-sirr aparentemente en silencio. Es en este último nivel el Rostro de Al-lah se manifiesta en el corazón del místico en la forma radiante del Imam, de quien Ali es el arquetipo, a quien el poeta llama khorshid-e haqiqat (el sol de la verdad); esta sección finaliza con el siguiente verso:

Que buena noticia, anuncia, revela este secreto/
Ali es el bondadoso y verdaderamente el Señor, no hay más que él/
Ali es la Verdad universal, el iluminador de las criaturas/
Ali es la misericordia de Al-lah, el secreto del inmenso Ahmad (Profeta Muhammad).

Las etapas del camino en la jerarquía de los dervishes Jaksar

Aunque los dervishes Jâksâr no puedan considerarse estrictamente como una orden sufí o como un grupo distinto, muchas de las ideas y tradiciones sufíes se encuentran entre ellos tan igual como en las comunidades sufís. Las etapas del camino en la orden Jâksâr son, sin embargo, completamente diferentes a las de las órdenes sufís. Hay pocas dudas de que los dervishes Jâksâr sean menos puntillosos con respecto a sus deberes religiosos como lo son otros sufís. Parece que casi todas las etapas de la iniciación Jâksâr son materiales y exteriores. En sus tradiciones, ceremonias y rituales, rara vez se puede encontrar un ejercicio relativo a las prácticas internas tales como la contemplación y el ascetismo. No obstante, se puede considerar simbólicamente la unión de una gran piedra al estómago de uno con el fin de suprimir el hambre como una práctica ascética. La piedra se denomina sang-e qanâat (piedra de la alegría) y esta acción fue atribuida al Profeta Muhammad.

Richard Gramlich sostiene que hay siete etapas por las que un dervishe Jâksâr alcanza la etapa del faqr (pobreza) y del fanâ (aniquilación); Nuruddin Modarresi Chahârdehi da detalles de seis ceremonias a través del cual un tâlib (aspirante o buscador) alcanza la etapa de la liberación. Estas etapas son todas prácticas, y casi nada en común se puede encontrar entre las ceremonias de admisión en esta orden y la iniciación en las principales órdenes sufís.

La primera etapa en la ceremonia de iniciación de la orden Jâksâr es la lesân (lengua), durante el cual el pir-e dalil (guía) lleva al candidato a los baños públicos, ceremoniosamente lava su cuerpo de acuerdo con la ley religiosa, coloca una cubierta sobre él, y luego lo lleva ante el pir-e ṭariqat (maestro del camino). En esta ceremonia, el candidato solicita un nuevo nombre, y el maestro le otorga un nombre generalmente elegido de acuerdo a su oficio y su temperamento. Al final de esta ceremonia, el guía corta un pequeño mechón de cabello de la cabeza del tâlib, y partes de las cejas, barba y bigote. Esta tradición es llamada mohr kardan (sellar), luego de esta ceremonia no se le permite al tâlib cortarse el cabello, que está sellado para el resto de su vida. Esta ceremonia se asemeja a la tradición de los Qalandari del afeitado en estas cuatro áreas del crecimiento de cabello. La diferencia principal entre las dos órdenes, es que mientras los dervishes Jâksâr «sellan» su cabello del cortado, dan por terminado el corte de cabello en estas cuatro áreas para crecer de forma contínua, en cambio, los Qalandari hacen lo contrario y «sellan» su crecimiento, recortando su pelo de manera consistente por el resto de sus vidas.

La segunda etapa es la piyâla (copa), que es, el beber la copa de la faqr (pobreza) y el vino del kawzar (cielo). En esta ceremonia el guía ofrece un trago de agua, terrón de azúcar, y agua de rosas en una copa, tras recitar las reglas de las doce copas (las copas de poder, de luz, de sabiduría, de amor, de la tierra, del cielo, de la ley religiosa, del camino, de la verdad, del conocimiento, de la muerte y del maestro Ali), presenta el sorbete al murshid y al tâlib. Todos ellos a su vez toman un sorbo de la bebida. Esta ceremonia se asemeja a la tradición de los Fityân llamada «bebiendo de la copa de la futuwwat.»

En la tercera etapa, la keswat (prenda), el guía coloca una moneda en el brazo derecho del tâlib en presencia del maestro y al pir-e duâ (maestro de la invocación), marcando un círculo en su piel usando una vela, y frota la piel quemada causando la aparición de una herida. Se le prohíbe al tâlib lavarse o tener relaciones sexuales con su esposa hasta que la piel quemada de la herida se despegue. La cicatriz resultante es considerada como el mohr-e nobowwat (sello de la profecía). De acuerdo con los mandatos de los dervishes Jâksâr, luego de esta ceremonia al tâlib se le permite aceptar discípulos y promoverlos a las etapas de lesân y piyâla.

La cuarta etapa en la ceremonia de la iniciación Jâksâr, es la gole sepordegi (depositando la flor), es decir, la piel quemada con el maestro. En esta ceremonia el maestro besa la herida y asume la responsabilidad de entregar la piel quemada al tesoro del primer Imam, Hadrat Amir al-Muminin Ali ibn Abi Tâlib.

La quinta etapa en la ceremonia de iniciación es la yawz shekastan (rompiendo la nuez), el cual debe tener lugar en presencia de un Sayyid de una familia Ahl-e Haqq. En este ritual, el tâlib se subordina a un miembro de la élite de una familia Ahl-e Haqq, altamente venerado entre los dervishes Jâksâr. Los iniciados de alto rango de la orden dervishe Jâksâr en tanto afiliados a los Ahl-e Haqq, prometen obediencia a uno de sus maestros.

La sexta etapa de la ceremonia es la long-e eshq-e Al-lâh pushidan (llevando la vestimenta del amor divino), de acuerdo a Modarresi; o la cherâgi gereftan (tomar a un dervishe como el soporte de la lámpara) según Gramlich. En esta etapa, el tâlib alcanza el grado de liberación. En este culminante ritual, el título de murshid (maestro) es concedido al tâlib, y lleva a cargo los asuntos de los fuqarâ (dervishes). El maestro supremo de la orden designa a un dervishe como el cherâgi (soporte de la lámpara) para el maestro recién ascendido; el dervishe acepta esta designación manteniéndose en la misma etapa a lo largo de su vida, y a cambio recibirá el apoyo material de toda la vida de su maestro.

La séptima y última etapa, de acuerdo a Gramlich, es la iniciación en el grado de faqr (la pobreza) y el fanâ (aniquilación), a través del cual la estructura jerárquica de la orden es llevada a siete, el número de la espiritualidad pura para los dervishes Jâksâr.
Luego de cada etapa de iniciación de las seis ceremonias descrita por Modarresi Chahârdehi, el tâlib es responsable para la organización de un rito conocido como dig yush (alimentos cocidos en el caldero), para alimentar a los dervishes. Debe sacrificar a un camello o una vaca, pelar con cuidado sin rayar cualquier parte de la carne del animal, y luego cocer en una sola pieza en un enorme caldero. Cuando se prepara la comida, los dervishes extienden un sofra (mantel), reuniéndose en su torno, y luego de recitar versos coránicos, sirven la comida. Los ritos y ceremonias de admisión enumerados son también encontrados en las otras ramas de la orden Yalâli.

La indumentaria dervishe de la Orden Jaksar

La vestimenta de los dervishes Jâksâr consiste en la jirqa (capa); long (una especie de pantalón); kafani (sudario), un sencillo vestido blanco usado por los dervishes indicando que se han desprendido de la hayât-e heyvâni (vida física), y deben atribuirse a la vida hayât-e ruhâni (vida espiritual); la yâfi zirshalvâr (calzoncillos largos) que usan con el kafani; una gorrilla llamada tâÿ, usualmente diseñado con doce pliegues; y un arnés con una cuerda alrededor de ella que consta de cuarenta hilos trenzados entre sí, llamado reshta-ye darvishi (el hilo de los dervishes).

Los long se destaca como la pieza más importante de la vestimenta para los dervishes Jâksâr, el cual la orden dervishe cita haberse referido a la selsela-ye longbandân (cadena de los porta pantalones). El uso de los long es una de las tradiciones compartidas entre la confederación de los Fityân y los dervishes Jâksâr, que puede considerarse como una indicación de la relación interna entre estas dos órdenes. El tasbih (rosario), el chanteh (bolso), el kashkul (cuenco), y el shah-nafir (cuerno) son también partes inseparables de su atuendo. Aunque los dervishes Jâksâr fueron conocidos como un pueblo pacífico, el tabarzin (hacha) y el mantas (bastón), los cuales también son piezas esenciales de su traje tradicional, puede conectarlos a la tradición de un grupo de Fityân y Ayyârân quienes eran conocidos como rebeldes contra el gobierno y la sociedad.

Algunos dervishes Jâksâr fueron conocidos por su mareka-gereftan (demostración de malabarismo) en público. También eran conocidos por un notorio estilo mendicante, de montar una tienda, llamado shâdor-e qalandari, frente a ciertas casas y pidiendo un cierto deseo de ser cumplido por el propietario de la casa. A lo largo de su historia, estos dervishes han sido acusados de consumir opio, bang, kondor, y hashish, los cuales consideraban como la barg-e asrâr (la hoja del secreto).

Los grandes maestros de la silsilah dervishe Jaksar

Todos los maestros y dervishes Jâksâr tuvieron que vestirse manteniendo el secreto en la posteridad  hacia la dirección del gran maestro Hadrat Bahar Alishâh y su polo antecesor Hadrat Ghulâm-Alishâh, de quienes encaminaron a la orden dervishe a Hadrat Mutahhar-Alishâh y a Hadrat Mastur Alishâh que documentaron varios escritos autorizando a los dervishes y a los maestros que estos grandes guías son los adecuados y aceptables a seguir como el gran maestro Hadrat Mir Tahir Alishâh, que durante su camino ha establecido junto a Hadrat Mir Kuzar Alishâh y a su reciente polo Hadrat Mir Yalaluddin Alishâh la cadena última de los dervishes Jâksâr.

No obstante, la supresión de su aparición pública por el gobierno monárquico de Reza Shah llevó a la transformación de los remanentes de los dervishes Jâksâr a una orden sufí regular y distinta bajo su qutb, Hâyyi Mutahhar, durante el período post-Reza Shah en la década de 1940 de nuestra era. Los dervishes Jâksâr, junto con otras órdenes sufís han sido reprimidos por las autoridades usulis (fundamentalistas) al advenimiento de la República Islámica de Irán en el año 1979. Lo que es cierto, es que los adherentes representan precisamente la actual definición de la palabra dervishe en persa; hombres de barba blanca con el cabello largo, vistiendo largas túnicas blancas y gorras dervishes, llevando un hacha y un cuenco, son las imágenes que vienen a la mente cuando uno escucha la palabra «Jâksâr.»


Anuncios
Relacionados

Shiismo y sufismo

Artículos - 15/03/2012

La tradición gnóstica del Viaje Celestial

Artículos - 05/12/2016

La renovada Orden Nimatullahi Sultan Alishahi Gunabadi en Irán

Artículos - 16/12/2016


play
play
play
play
Colabora


 

Junta Islámica - Avda. Trassierra, 52 - 14011 - Córdoba - España - Teléfono: (+34) 957 634 071

 

Junta Islámica
http://www.webislam.com/articulos/112625-la_tradicion_shii_de_los_derviches_jaksar_yalali_abuturabi.html