
La enseñanza de religión en Educación Primaria, Secundaria y el Bachillerato es de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para los alumnos y no cuentan a la hora de hallar las notas medias.
Para los estudiantes que no escojan la clase de religión, la ley no fija materia curricular alternativa y prohibe reforzar conocimientos, creando, en muchas ocasiones, horas muertas en los centros escolares. El motivo: que los demás alumnos puedan aprovechar ese tiempo para estudiar otras materias evaluables podría suponer discriminación para el resto de los estudiantes. Eso sí, se obliga a que los alumnos de alternativa a la religión «reciban la debida atención educativa», los docentes ponen de su parte sin un proyecto curricular detrás en el que apoyarse.
Desde el sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Zamora, José Ángel Sastre reconoce que los profesores «hacen lo que pueden» durante esas horas y reclama una asignatura común, para todos los alumnos y con una materia concreta que no tenga que ver con la enseñanza de religión, es decir «que la religión salga del horario lectivo, fuera de los centros educativos y el alumno que quiera que lo estudie aparte, como una catequesis. El horario de clases ya está demasiado cargado», insiste el docente, que defiende que al menos «se intente buscar una materia concreta para evitar la falta de contenido formal».
En los colegios la enseñanza religiosa es mayoría frente a los que no la eligen, y en muchos casos, los alumnos que no quieren religión permanecen en el aula, escuchando al profesor o realizando tareas de lectura y escritura, «pero no suelen salir de la clase», admite Francisco Siesto, director del colegio «San José de Calasanz». «Los niños prefieren quedarse en el aula con sus compañeros, aunque eso suponga escuchar el contenido de la clase de religión», señala Siesto, que asegura que salir de la clase supone para el alumno estar solo con el profesor, «leyendo un libro o realizando cualquier otra actividad, y normalmente no se encuentran tan a gusto como con el resto de sus compañeros».
En el bachillerato es distinto, sólo se oferta en el primer curso y priman los alumnos que eligen «estudio dirigido», nociones de cómo estudiar, técnicas de concentración, etc.
Son dos horas a la semana en las que no se enseña ninguna materia curricular, «un profesor está con ellos, les atiende pero es la clase menos aprovechada de las tres opciones que ofertamos», es decir, religión, historia de las religiones o el estudio dirigido, comenta Carlos Javier Pérez, director del instituto «María de Molina» de la capital.
Nueve clases a la semana en Educación Primaria, cinco entre los cuatro cursos de la E.S.O y dos en primero de Bachillerato que los alumnos no pueden aprovechar para estudiar y que están vacías de contenido. Los que no quieren religión, están escogiendo humo.
Webislam es un proyecto de Junta Islámica, una organización sin ánimo de lucro, en la que cooperan, junto a musulmanes, personas de otras confesiones y creencias, dando así un testimonio práctico del diálogo inter-religioso e intercultural.
Junta Islámica - Apartado de Correos 2 - Almodóvar del Río - 14720 - Córdoba - España - Teléfono: (0034) 902 431 937
Certificados de calidad: XHTML, CSS, RSS, 508, TABLELESS, WCAG TAW.