Vota:
- Resultado 3 votos
.jpg)
Soldado salvadoreño en Iraq
De acuerdo con un sondeo divulgado por el centro de estudios Pew Hispanic Center, el 66 por ciento de los hispanos en Estados Unidos respalda una salida de los soldados norteamericanos de Iraq.
Sin embargo, El Salvador inicia el año inmerso en el debate nacional generado por la decisión de la Asamblea Legislativa de prorrogar el decreto que autoriza el envío de más tropas a ese país árabe.
El permiso concedido por el Parlamento venció en diciembre pasado, pero a tenor de lo acordado –84 votos a favor y 49 en contra-, esa nación centroamericana enviará dos nuevos contingentes de militares a Iraq, este año.
Ello coincide con la publicación por el Departamento de Defensa de Estados Unidos de un informe, en el cual reconoce que los ataques contra las tropas norteamericanas y las fuerzas de seguridad iraquíes registraron un aumento sustancial durante los últimos tres meses.
En un informe trimestral dirigido al Congreso, el Pentágono indicó que de agosto a noviembre de 2006, la cifra media semanal de ataques aumentó en un 22 por ciento, en comparación con los tres meses anteriores.
Según el documento titulado “Medición de la estabilidad y la seguridad en Iraq”, la media de ataques por semana aumentó de 784 a 959 en el último trimestre.
Tan solo en el mes de diciembre, 115 militares norteamericanos murieron en Iraq, lo que elevó a más de tres mil el número de efectivos o personal asimilado del Pentágono que ha muerto desde que Estados Unidos invadió ese país árabe, en marzo de 2003.
Ningún otro país latinoamericano mantiene tropas en Iraq, a pesar de que cinco militares salvadoreños han perdido la vida y más de 20 han resultado heridos.
Como ignorando esta realidad, los diputados de la gubernamental Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), el Partido de Conciliación Nacional (PCN) y el Partido Demócrata Cristiano (PDC), apoyaron la propuesta de continuar el envío de efectivos salvadoreños a esa guerra.
Al explicar su voto favorable, una diputada de la gubernamental ARENA, Carmen Elena Calderón, dijo que el envío de más soldados “es un compromiso con el pueblo de Iraq para reconstruir la institucionalidad del país”.
Un fiel aliado
El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, justificó la solicitud de la prórroga con el argumento de que “no podemos abandonar a un país donde todavía el trabajo no se ha terminado”.
Previo a la votación en el Legislativo, Saca insistió en que la presencia salvadoreña en Iraq era de índole “solidaria” y “una muestra de gratitud” por la ayuda recibida de Estados Unidos durante el conflicto armado en el país, entre 1980 y 1992.
Como muestra de que la gratitud es “recíproca”, el ministro de Defensa de El Salvador, General Otto Romero, anunció que el embajador norteamericano en esa nación, Douglas Barclay, acompañará a una delegación del alto mando del Ejército que visitará Iraq.
Aunque, aduciendo razones de seguridad, no precisó fecha del viaje, el general Romero valoró la inclusión del diplomático en la comisión como “una expresión de apoyo directo” y muestra de “la importancia que Estados Unidos le da a su relación con El Salvador”.
El militar salvadoreño ha insistido en calificar de “productiva” la misión que desarrollan los soldados de su país en Iraq.
A finales de octubre, el vicepresidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de EEUU, Almirante Edmund Giambastiani, expresó su “agradecimiento por la participación de las tropas salvadoreñas en la Coalición Internacional en Iraq”.
Las declaraciones del militar estadounidense se produjeron durante un encuentro en San Salvador, la capital, con miembros del alto mando del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina Nacional de ese país centroamericano.
Voces en contra
Tal como habían anunciado, la prórroga no fue apoyada por los diputados del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y del socialdemócrata Cambio Democrático (CD).
El FMLN criticó el envío de más soldados “a una guerra que no es de nosotros”, según afirmó la diputada de esa bancada Blanca Bonilla, quién añadió que “con armas se promueve la guerra, no ayuda humanitaria”.
La ex guerrilla insiste en responsabilizar al presidente Antonio Saca “por la suerte que ahora corren las viudas e hijos de los fallecidos”.
Por su parte, un diputado de CD, Héctor Dada, consideró que “se trata de una guerra de ocupación que nunca debió ser emprendida”.
El VII contingente del Batallón Cuscatlán, compuesto por 380 efectivos, realiza, desde agosto pasado, misiones de patrullaje y protección, aunque ha participado también en el adiestramiento de las nuevas fuerzas militares, policiales y de seguridad fronteriza iraquíes.
A ello habría que agregar que la privatización de la guerra ha permitido a Estados Unidos emplear mercenarios de distintas nacionalidades, amparados en el eufemístico nombre de “contratistas civiles”.
De acuerdo con el informe elaborado por un grupo de expertos de la ONU, centenares de ciudadanos latinoamericanos con formación militar, incluidos salvadoreños, ee encuentran actualmente en Iraq, contratados por compañías estadounidenses o subsidiarias locales.
Son empleados fundamentalmente para proteger embajadas, bancos, edificios gubernamentales y residencias de diplomáticos, aunque ha trascendido que cumplen misiones que van desde apoyo logístico, asesoría militar y hasta labores de espionaje interno.
Por otra parte, varias familias de soldados y contratistas civiles salvadoreños destacados en Iraq denunciaron que son víctimas de extorsiones por parte de pandilleros que les exigen entregar el dinero que les remiten sus familiares.
Según un reportaje publicado por el diario salvadores “La Prensa Gráfica”, varias esposas de militares y contratistas denunciaron que los pandilleros les exigen el dinero que reciben desde Iraq “a condición de dejarlas vivir en paz”.
El alto mando militar salvadoreño y la unidad de atención a familiares de los soldados enviados a Iraq alegan no haber recibido denuncias al respecto.
Una encuesta reciente del matutino “La Prensa Gráfica” indica que el 80,8 por ciento de los salvadoreños se opone al envío de más tropas a Iraq, mientras que sólo el 11,6 por ciento se manifiesta conforme con la medida.
Vota:
- Resultado 3 votos
Comparte y comenta esta información en: