El escritor Gore Vidal denuncia que Bush ha explotado el 11-S para aplicar una política "sicótica"
Internacional - 22/10/2006 12:01 - Autor: AFP - Rebelión
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Gore Vidal
El escritor Gore Vidal ha sido uno de los más fervientes críticos del establishment de Estados Unidos de la historia contemporánea y a sus 81 años, el enfant terrible de la esfera cultural estadunidense derrocha como nunca antes un verbo mordaz.
Sesenta años después de haber sacado su novela Williwaw y comenzado una carrera que incluye unas 35 novelas, alrededor de 20 guiones y decenas de ensayos, la voz de Vidal sigue teniendo eco.
En una distendida entrevista con Afp, Vidal contó que algo muy simple explica su perecedero activismo: "El estado de la Unión. Hemos perdido la República, se fue", sostuvo suspirando antes de lanzar: "Y esto ha pasado en cinco años a raíz de un gran golpe de Estado".
Este año fue un colaborador de lujo de dos películas, The US vs John Lennon y Global Haywire, mientras las librerías acomodan los anaqueles para la segunda entrega de sus memorias que saldrán el próximo mes.
También ha prestado su apoyo a World Can't Wait (El Mundo No Puede Esperar), un grupo que reclama la renuncia inmediata del presidente George W. Bush.
Su frágil estado de salud motivó el abandono a regañadientes de su palazzo en Ravello, a las afueras de la ciudad italiana de Nápoles, donde vivió durante 32 años, para radicarse ahora en Los Angeles (California, oeste).
En las colinas de Hollywood vive en una casona con un jardín siempre soleado y salas atiborradas de libros y muebles antiguos. Allí, a pocos días de haber celebrado sus 81 años, las opiniones radicales que le han caracterizado se escuchan en su fase más incendiaria.
No sorprende escucharlo decir que Bush llegó a la Casa Blanca tras un golpe de Estado y que la guerra contra el terrorismo es un recurso totalitario diseñado con premeditación y alevosía para mantener a la población asustada.
Para Vidal, Bush es el culpable de todo, y al ser consultado si todavía sostiene lo que advirtió en 2002, que Bush dejaría la Casa Blanca como el presidente más impopular de la historia estadounidense, afirma: "He demostrado ser un profeta".
Además corrige: "Usé en ese entonces una palabra más fuerte, dije que será el más 'odiado'".
Sostiene con estadísticas que la apatía política se ha arraigado en el país, pero al mismo tiempo cree que no es irreversible.
"El fuego está ardiendo en este momento. La gente está empezando a entender, despacio. Pero es muy difícil cuando el otro lado controla todos los medios de comunicación. La gente no tiene ningún medio para descubrir lo malo que está pasando".
Incluso el cinismo entre votantes es comprensible. "Nuestros partidos políticos son, en palabras del presidente John Adams, facciones. Son conspiradores para ganar el poder de las grandes administraciones del Estado". "Por lo tanto la gente no ve ninguna razón para votar, a no ser que se les seduzca con algún punto sensible como la raza o el sexo".
Está convencido de que el actual gobierno ha explotado los ataques del 11 de septiembre de 2001 para acometer una política "sicótica". "Tras el 11 de septiembre cada televisora, cada radio de Estados Unidos ha estado diciendo: 'No se trata de si nos van a atacar o no, sino cuándo", ironiza quien también experimentó con la dramaturgia.
"Y ahora Bush dice, 'tenemos que combatir allá, ya no tenemos que combatir aquí'. ¡Como si Saddam Hussein hubiese planeado entrar en un pequeño barco y tomar Estados Unidos para iniciar una guerra con nosotros!".
"Mantener a la gente asustada fue uno de los grandes trucos totalitarios que se aprendieron de las dictaduras de Europa de los años 30".
Vidal admite que le aterra el estado del mundo: "Estoy alarmado. Sería un idiota no estarlo".
La noción de que el cristianismo está amenazado por un enfrentamiento teológico con el Islam radical, es una posición sobre todo de desprecio.
"Bush pretende que seamos una república cristiana, y que estemos en una guerra de culturas entre el mundo cristiano y el mundo musulmán, cuando no somos todos cristianos en Estados Unidos y por lo tanto no existen razones, en ningún caso, para una guerra" por este tema, sostiene.
Reprocha al mundo por haber tardado en reaccionar y en entender lo que pasó en Estados Unidos tras las elecciones de 2000, porque fue un golpe de Estado nacido de un fraude electoral.
Reitera con la seguridad de la edad: "Fue un golpe de Estado. No es un hipérbole, no es una exageración, son los hechos", concluye.
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